# Refinerías en la mira: por qué la escasez mundial de combustibles podría seguir en 2027

> Una columna de Irina Slav en OilPrice sostiene que los daños en plantas del Golfo y de Rusia dejaron al mundo con un faltante de refinación difícil de cubrir.

URL: https://codigoestacion.com/internacional/refinerias-en-la-mira-por-que-la-escasez-mundial-de-combustibles-podria-seguir-en-2027
Publicada: 2026-10-29T01:10:22.334Z
Actualizada: 2026-10-29T01:27:07.501Z
Sección: Mundo
Firma: Santiago Peralta (Equipo de redacción de Código Estación)
Temas: Rusia, Gasoil, Refinación, Precios, Petróleo
Fuente citada: OilPrice https://oilprice.com/Energy/Energy-General/Oil-Refineries-Become-Prime-Targets-as-Global-Fuel-Shortage-Worsens.html

La guerra en Oriente Medio y los ataques con drones ucranianos sobre Rusia dejaron fuera de juego buena parte de la capacidad de refinación del mundo, y esa falta de plantas, más que la de crudo, es lo que hoy mantiene tenso el mercado de combustibles. Esa es la tesis de una columna de análisis de Irina Slav publicada en el sitio estadounidense [OilPrice](https://oilprice.com/Energy/Energy-General/Oil-Refineries-Become-Prime-Targets-as-Global-Fuel-Shortage-Worsens.html), en la que anticipa que los precios de los refinados podrían seguir altos hasta bien entrado 2027.

Slav, que cubre mercados energéticos desde 2007, recuerda que hace una década Europa cerraba refinerías mientras los países petroleros del Golfo levantaban otras nuevas. Muchas de esas plantas sufrieron daños en la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán, y su producción no volverá pronto. Tampoco se recuperará rápido toda la capacidad de Rusia, uno de los mayores exportadores de combustibles.

## Crudo con desvíos, combustibles sin salida

La columnista cita al secretario general de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Fatih Birol, quien advirtió esta semana que el petróleo y el gas seguirán caros el año próximo y que los productos lo están todavía más. Según su lectura, los países productores encontraron caminos alternativos para colocar su crudo, pero con los refinados eso no funciona: no es un problema logístico, sino de refinerías que están o que faltan.

En ese marco ubica el último ataque reivindicado por los hutíes de Yemen contra Ras Tanura, la refinería saudí de 550.000 barriles diarios, que las autoridades del reino no confirmaron. La autora señala que los hutíes golpean con frecuencia instalaciones de Aramco, algo que se suma a los daños que causaron en plantas del Golfo las represalias iraníes por las ofensivas estadounidense e israelí de este año.

Rusia, sostiene Slav, muestra por qué las refinerías son un objetivo obvio. Con datos del Wall Street Journal, la columna indica que Ucrania lanzó en los últimos meses más de 100 ataques con drones contra unas 30 refinerías rusas, que concentran el 80 % de la capacidad del país. Antes de los ataques, esa capacidad era de 6,1 millones de barriles diarios; la consultora Industrial Info Resources estima que la de las plantas dañadas bajó a 1,6 millones.

## El diésel ruso y el límite del acuerdo con Trump

Por esos golpes, Rusia prohibió este año exportar diésel y restringió las ventas externas de nafta, lo que, sumado a la guerra en Oriente Medio, llevó al gasoil a precios récord. La salida que encontró Donald Trump fue un acuerdo con Vladimir Putin para recibir 300.000 toneladas de diésel con destino a Estados Unidos y a otros mercados en noviembre. Slav recoge las dudas de analistas sobre ese volumen, que equivale a 75.000 barriles diarios y resulta mínimo incluso frente a la demanda estadounidense.

Mientras tanto, Reuters informó, con fuentes de la industria, que el procesamiento ruso subió 25 % entre el inicio y la segunda mitad de octubre, hasta unos 5 millones de barriles diarios. Según el viceprimer ministro Alexander Novak, citado por la agencia, la mejora fue posible porque las plantas se reparan con equipos fabricados en el país. Para la autora, aumentar la actividad no equivale a normalizarla, y sigue el riesgo de nuevos ataques ucranianos y de represalias iraníes en el Golfo, más aún con la amenaza de Trump de retomar la ofensiva contra Irán después de las elecciones del 3 de noviembre.

La conclusión de Slav es que el mundo enfrenta un faltante de refinerías que no se resuelve sólo con construir más o con exigir al máximo las existentes, como hacen las refinadoras estadounidenses desde que empezó la crisis. A su juicio, esa brecha entre oferta y demanda demuestra que acelerar la electrificación del transporte, como planteó Birol, será más difícil y lento de lo que muchos esperan, y que los países que cerraron refinerías pensando en la era eléctrica quedarán entre los más expuestos.
