# Carga en bidones, tambores y batanes: qué controlar antes de despachar

> Un asesor en seguridad e higiene repasa los requisitos de envases, volúmenes y conexiones que el personal de playa debe verificar, y cuándo corresponde negar la carga.

URL: https://codigoestacion.com/regulacion/carga-en-bidones-tambores-y-batanes-que-controlar-antes-de-despachar
Publicada: 2026-10-22T09:27:23.000Z
Actualizada: 2026-10-26T05:03:08.705Z
Sección: Normativas
Firma: Valentina Arrieta (Equipo de redacción de Código Estación)
Temas: Secretaría de Energía, Gasoil, Naftas
Fuente citada: Surtidores https://surtidores.com.ar/combustible-en-bidones-cuando-aceptar-la-carga-y-cuando-rechazar-el-despacho/

Cargar combustible fuera del tanque del vehículo es una carga a granel, aunque se trate de pocos litros, y por eso exige un procedimiento propio. Así lo recordó Mariano Sobrero, asesor en Seguridad e Higiene de Estaciones de Servicio, en un artículo de [Surtidores](https://surtidores.com.ar/combustible-en-bidones-cuando-aceptar-la-carga-y-cuando-rechazar-el-despacho/) en el que repasó qué debe revisar el playero antes de habilitar el surtidor y en qué casos tiene que rechazar el pedido.

El especialista aconsejó que cada estación defina su protocolo, capacite al personal y lo aplique igual en todos los turnos, para que la aceptación de un recipiente no dependa del apuro, de la costumbre ni de la insistencia del cliente, ni de quién esté atendiendo. Las condiciones, aclaró, provienen de indicaciones de la Secretaría de Energía.

## Bidones

"En bidones se pueden cargar todos los productos", explicó Sobrero: naftas, gasoil en todas sus versiones y kerosene, siempre en envases aptos. La documentación oficial que tomó como referencia exige recipientes metálicos o de plástico indeformable, resistentes a los hidrocarburos y con cierre hermético. No basta con que el bidón parezca adecuado, y tampoco sirve el argumento de que ya se usó antes: hay que comprobar que sea apto para ese producto y que esté en buen estado. Ante cualquier duda sobre el material o la tapa, la consulta al responsable se hace antes de cargar.

Cada envase debe tener entre 5 y 20 litros, y el total por despacho no puede pasar de 60 litros. Son dos topes distintos que conviene controlar por separado.

Los recipientes se bajan del vehículo y se apoyan en el piso de la playa; está prohibido llenarlos en el baúl, en el habitáculo o en la caja de una camioneta. Además, se usa un prolongador del pico que lleve el combustible hasta el fondo, para reducir la electricidad estática.

## Tambores y batanes

"Naftas, solamente en bidones", precisó el asesor. En tambores y batanes se despacha gasoil, con condiciones particulares.

Para los tambores rige un máximo de 200 litros por unidad y dos por cliente, con un llenado que no supere el 90 % de su capacidad. No pueden tener abolladuras, corrosión ni hendiduras, y deben contar con cierre hermético, identificación y sujeción al vehículo. La estación necesita una escalera tipo plataforma para que el trabajador no tenga que subirse a la caja, además del prolongador hasta el fondo.

Los batanes, de hasta 2.000 litros y sólo para gasoil, deben ser de chapa de acero, ir montados sobre chasis y tener rigidez suficiente para no deformarse al 90 % de carga. La capacidad tiene que leerse en ambos laterales y atrás, junto con la leyenda "peligro combustible", el rombo de inflamable, el número ONU 1202 y el código de riesgo 30. El operario debe poder introducir la manguera sin dejar el piso de la playa.

La entrada de llenado, hermética, debe admitir un pico de una pulgada e incluir un tubo hasta el fondo, y el equipo necesita un borne de bronce para la pinza de puesta a tierra. Del lado opuesto a la carga se exige un caño de 1 ¾ pulgadas, con malla metálica y tapa roscada, que antes del llenado se conecta mediante un acople flexible, hermético y de cierre rápido al venteo de la estación, que descarga libremente sobre el techo del sector de surtidores. También deben estar vigentes las certificaciones de auditoría que fija la Disposición SSE 76/97.

Por eso Sobrero insistió en que no alcanza con revisar el equipo del cliente: la estación tiene que comprobar si cuenta con la infraestructura de venteo y puesta a tierra antes de aceptar estos pedidos. La meta, resumió, es que cada empleado sepa qué mirar, cuándo preguntar y cuándo negarse.
