La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó este miércoles 4 de noviembre que cuatro petroleros fueron destruidos tras chocar con minas navales en una zona ubicada al sur del estrecho de Ormuz, un área que Teherán declaró prohibida para la navegación. Según el mismo cuerpo militar, los cuatro buques continúan incendiándose y otras dos embarcaciones fueron incautadas.

Así lo informó el portal especializado OilPrice, que remarcó que el episodio se suma a una seguidilla de ataques contra buques en la región durante las últimas semanas. Aunque los flujos de petróleo se recuperaron con fuerza respecto de los mínimos de abril y mayo, la situación de seguridad en el estrecho y sus alrededores empeoró.

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Exportaciones en baja

De acuerdo con datos de la consultora Vortexa citados por la agencia Reuters, los envíos de crudo, condensado y combustibles desde Medio Oriente bajaron a 17,1 millones de barriles diarios en octubre, frente a los 18,9 millones de septiembre, mes en que se había alcanzado el máximo desde el inicio de la guerra.

"Los datos de octubre muestran que las exportaciones marítimas de petróleo de Medio Oriente retrocedieron levemente desde los recientes máximos de posguerra por los mayores riesgos en el estrecho de Ormuz", dijo George Morris, analista de Vortexa (traducción propia).

Por su parte, Kpler registró una caída de 1 millón de barriles diarios en las exportaciones de crudo y condensado. Según sus estimaciones preliminares, el volumen que pasó por Ormuz, el mar Rojo y el golfo de Omán descendió a 16,1 millones de barriles diarios en octubre, desde 17,09 millones en septiembre.

Ambas firmas advirtieron que las cifras podrían corregirse al alza a medida que surjan más datos sobre los cargamentos. El seguimiento se volvió más complejo: muchos buques apagan sus transpondedores al cruzar el estrecho para evitar ser detectados, por lo que los analistas dependen cada vez más de imágenes satelitales para confirmar los movimientos.

Fuente OilPrice