Pluspetrol invertirá US$ 1.950 millones en la cuenca neuquina durante 2027, la cifra más alta de su historia, con foco en los bloques Bajo del Choique y La Calera. El anuncio lo hizo su country manager, Julián Escuder, durante su participación en el panel de CEOs que organizó la AOG Patagonia, según publicó Revista Petroquímica.
El objetivo es producir el año próximo 100.000 barriles por día sólo en Vaca Muerta. La marca actual de 100.000 barriles equivalentes incluye 17.000 barriles de El Corcobo, un yacimiento convencional que la empresa está transfiriendo a Pecom.
Vaca MuertaYPF presentará tres proyectos al RIGI por US$ 44.000 millones en el norte de Vaca MuertaLa petrolera prevé invertir en cinco bloques del Hub Norte junto a Shell, Pluspetrol, Chevron y Vista. Con Loma La Lata, su plan petrolero llegaría a cerca de US$ 70.000 millones.Leer nota La apuesta por la ventana de petróleo negro se apoya en los resultados de Bajo del Choique, área adquirida a ExxonMobil, donde Pluspetrol produce 50.000 barriles diarios de crudo. Según Escuder, los pozos rinden 3.000 barriles por día y superan rápidamente el 1,5 millón de barriles acumulados. “Sabíamos que estábamos comprando el mejor de los mejores activos de Vaca Muerta”, afirmó. El plan de 2027 prevé tres equipos de perforación en ese bloque y dos en La Calera.
En La Calera, además, la compañía amplía su planta de procesamiento, que debería entrar en operación en enero de 2028 y podrá procesar por día 17 millones de m³ de gas y 50.000 barriles de líquidos. La obra busca evitar cuellos de botella y garantizar la salida de la producción hacia los sistemas troncales de transporte.
Para financiar el programa, la empresa emitió deuda por más de US$ 2.000 millones en los mercados internacional y local, complementados con recursos propios. Escuder indicó que, gracias a su calificación crediticia, ya tiene estructurado casi el 100 % de lo necesario, y que la necesidad de fondeo externo caerá con fuerza desde 2028, una vez superado el pico de inversión y en marcha las nuevas instalaciones.
Fuente Revista Petroquímica




