La perforación en Vaca Muerta tocó un nuevo máximo en septiembre: 43 equipos trabajaban en la formación neuquina, de un total de 56 activos en la Argentina. Los 13 restantes se dedicaban a pozos convencionales. Tecnopatagonia, la firma que elaboró el relevamiento, estima que el total nacional llegará a 45 equipos a fin de año y que en 2027 se agregarán otros cinco.
Según un relevamiento difundido por Más Energía, los datos fueron presentados por Mariano de la Riestra, gerente de la empresa, durante la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, que se desarrolló en el Espacio DUAM de Neuquén. "El año que viene se van a sumar, ojalá, 5 equipos más, y lleguemos a los a 50", dijo el directivo.
La medición contempla también los spreads que liberan a los equipos principales para tareas de terminación y otras operaciones, con la idea de reflejar el movimiento real de la actividad y no sólo las torres en funcionamiento. A eso se suman mejoras en instrumentación y monitoreo que permiten seguir el avance de cada operación de forma continua.
Pozos más rápidos y más largos
Uno de los cambios más notorios es la velocidad. De acuerdo con De la Riestra, perforar un pozo demanda en promedio 15 días y en algunos casos menos de 10. Las ramas horizontales rondan los 3.300 metros y ya hay alrededor de seis pozos con laterales de más de 4.500 metros. Un tramo más largo amplía el contacto con la roca, aunque el resultado final depende de la geología, el diseño y la fractura.
Vaca MuertaYPF presentará tres proyectos al RIGI por US$ 44.000 millones en el norte de Vaca MuertaLa petrolera prevé invertir en cinco bloques del Hub Norte junto a Shell, Pluspetrol, Chevron y Vista. Con Loma La Lata, su plan petrolero llegaría a cerca de US$ 70.000 millones.Leer nota En los primeros nueve meses del año se completó la perforación de 383 pozos, y la consultora proyecta terminar 2026 con unos 540, siempre que el último trimestre acompañe.
La ecuación entre etapas también se modificó. Con más horas de bombeo por día, fracturas simultáneas y una reorganización del trabajo en las locaciones, la fractura dejó de ser el cuello de botella y ese lugar volvió a ocuparlo la perforación. El país cuenta con 15 sets de fractura, quizá 16, cuya ocupación rondó el 58 % en septiembre. Según el gerente, se acumulaban unas 10.000 etapas de fractura listas para ejecutarse que aún no tenían pozos disponibles. Si la perforación acelera y la fractura no la sigue, la brecha puede volver a abrirse.
Sobre el equipamiento que se incorpora, De la Riestra señaló que los nuevos equipos tienen nuevas tecnologías, perforan más rápido y son más seguros, factores que a su juicio permitirían alcanzar otro récord anual de pozos. De todos modos, las decisiones de las operadoras dependen también de la productividad de cada pozo y de la capacidad de evacuación.
Presión sobre servicios y logística
El crecimiento repercute en toda la cadena de valor, desde las grandes contratistas de perforación y fractura hasta las pymes de transporte, insumos y servicios. "Hay un montón de Pymes alrededor en el segundo anillo, en el tercer anillo, que se ven sensiblemente afectadas con lo que está pasando en la actividad", advirtió el ejecutivo, quien planteó que esas empresas necesitan renovar equipos, sumar tecnología y ampliar su capacidad.
La infraestructura para evacuar petróleo y gas aparece como otra condición: a mayor productividad, más relevancia tienen las obras para que la falta de transporte no limite la producción.
El consumo de arena para fractura funciona como termómetro: en el último mes relevado se bombearon cerca de 600.000 toneladas. Para De la Riestra, el problema no se reduce a la disponibilidad del insumo, sino que pasa por la coordinación logística, la provisión y el rendimiento de las plantas. Una mayor previsibilidad, con cronogramas de actividad futura más visibles por parte de las operadoras, permitiría organizar mejor los traslados, explicó.
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