El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) aún no cargó su primer buque y en YPF ya analizan cómo ampliarlo hasta un millón de barriles diarios. Lo reveló Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de la compañía, durante la AOG Patagonia 2026, al contar que el pedido le llegó directamente del presidente de la petrolera, Horacio Marín.
Según el relato publicado por Más Energía (LMNeuquén), el proyecto escala hoy en tres fases, de 180.000, 390.000 y 550.000 barriles por día, mientras la empresa ya trabaja en la ingeniería para llegar a 750.000. El ducto se había diseñado en un principio para 400.000 barriles, pero el crecimiento sostenido de la producción en la cuenca neuquina obligó a revisar esa escala. “Cuando uno lo mira así, el caño debimos haberlo hecho más grande”, admitió Gallino.
Avance de obra y primer embarque
El ejecutivo indicó que, a octubre, la obra registra un 85 % de avance. El ducto que une Allen con Punta Colorada ya está concluido, y la terminal de Allen, obra de AESA, atraviesa la etapa de precomisionado. El presupuesto total se acerca a US$ 3.000 millones y el primer embarque de exportación está previsto para fines de febrero o principios de marzo, aunque todavía restan pruebas y permisos.
La terminal estará preparada para buques VLCC con capacidad para dos millones de barriles, lo que abarata el flete entre 3 y 4 dólares por barril. Punta Colorada albergará también los mayores tanques de la Argentina: 120.000 metros cúbicos cada uno, equivalentes a más de 700.000 barriles, con 83 metros de diámetro y 30 de altura. Gallino los comparó con un estadio de fútbol.
Vaca MuertaYPF apunta a invertir US$ 15.000 millones por año para exportar US$ 30.000 millones desde 2031Horacio Marín detalló el plan 4×4: al menos US$ 130.000 millones entre 2025 y 2031 en Vaca Muerta, más equipos de perforación y la firma de Argentina LNG el 26 de noviembre.Leer nota Ormuz, El Niño y el tramo marino
El segmento offshore, en el Golfo San Matías, fue el que más complicaciones trajo. Las monoboyas, construidas en Emiratos Árabes, estaban prácticamente listas cuando se desató la crisis en Ormuz. El buque contratado, de la naviera Jumbo, se negó a ingresar, por lo que hubo que trasladarlas en una embarcación más chica hasta Omán, hacer allí un trasbordo y recién después enviarlas a la Argentina. Hoy flotan en Punta Colorada con las anclas colocadas, aunque todavía no ocupan su ubicación definitiva.
El clima sumó otro obstáculo. Según Gallino, durante octubre el oleaje y la marea promediaron valores muy superiores a los previstos, algo que atribuyó a El Niño. La amplitud de las mareas en el golfo detiene los trabajos marinos y eleva el costo de las embarcaciones, que facturan aun en los días sin actividad. La cañería submarina ya conecta ambas boyas, ubicadas a 5 y 8 kilómetros de la orilla, y superó las pruebas hidráulicas. Quedan pendientes el shore approach (700 metros que se resolverán con perforación dirigida), el posicionamiento de las boyas y la conexión de las mangueras.
Gallino, también presidente de la sociedad que controla el VMOS, resaltó que el proyecto se estructuró como project finance con nueve socios, un esquema que, según dijo, el país no utilizaba desde hacía 40 años. Las petroleras aportaron capital a riesgo hasta el cierre financiero. Solo en salarios, la obra lleva volcados más de 200 millones de dólares en Río Negro.
Para controlar la construcción, YPF trabaja con gemelos digitales y con metodología BIM: en un modelo tridimensional del oleoducto, cada componente se colorea según esté comprado, en tránsito, prefabricado o montado, y el control se actualiza semanalmente. El ejecutivo pidió a los proveedores de la cadena de valor adoptar esas herramientas si la Argentina pretende ser un país “world class” en energía.
Para Gallino, el VMOS es apenas el arranque. Detrás viene Argentina LNG, el desarrollo de GNL que YPF comparte con ENI y XRG: supera los US$ 20.000 millones y su decisión final de inversión quedaría firmada el 26 de noviembre.
Fuente Más Energía




