Ucrania dejó de atacar refinerías de petróleo en Rusia tras varias semanas de presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el gobierno de Volodímir Zelenski. Así lo reveló el diario estadounidense The Wall Street Journal, que citó a personas al tanto de las operaciones, según informó Energía Online.
La interrupción, que no fue anunciada oficialmente, arrancó en los primeros días de la semana anterior, cuando la crisis entre Washington y Kiev alcanzaba su punto más alto. Las fuentes consultadas estiman que se mantendrá por lo menos hasta los comicios legislativos estadounidenses de medio término, y no descartan que siga vigente durante gran parte de noviembre.
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A comienzos de octubre, Trump reclamó que Zelenski dejara el cargo y le atribuyó haber alterado el abastecimiento global de diésel con los bombardeos a las plantas rusas.
"Creo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente", dijo Trump ante periodistas en la Casa Blanca.
El 9 de octubre, Washington anunció que suspendía de manera temporal las restricciones que pesaban sobre el diésel que exporta Rusia, recordó la agencia Xinhua. El cronograma contempla envíos graduales hacia Estados Unidos y el resto del mundo: 2,25 millones de barriles durante octubre, 3,75 millones el mes siguiente y una tanda adicional de 7,5 millones a continuación, siempre que las refinerías rusas estén en condiciones de producirlos.
La presión también llegó por la vía tecnológica. La compañía SpaceX, propiedad de Elon Musk, limitó el uso que Ucrania hacía de su red satelital Starlink. De acuerdo con el WSJ, la dependencia de Kiev respecto de Starlink, de la inteligencia que comparte Washington y de los interceptores del sistema Patriot la volvió vulnerable a las exigencias estadounidenses.
Fuente Energía Online




