Los combustibles que se venden en la Argentina están cada vez más lejos de lo que costaría abastecer el mercado con producto importado. El último Informe Energético de la consultora Montamat & Asociados estima esa brecha en un 25 % para el gasoil grado 2 y en un 10 % para la nafta súper, según un análisis publicado por Surtidores. La conclusión es que los aumentos internacionales llegaron a los surtidores con menor intensidad.
Qué mide la paridad de importación
El indicador calcula cuánto saldría traer combustible refinado del exterior y ofrecerlo en el país. Toma como base la cotización internacional del producto y le suma transporte, seguros y logística; para compararlo con el precio al público, se agregan los impuestos y los componentes propios de la venta minorista. No es el precio del barril de crudo, porque se refiere a combustibles ya elaborados, ni equivale necesariamente a lo que cuesta producir un litro en una refinería local.
PreciosMontamat: el gasoil sigue 23 % debajo de la paridad de importación pese a las subas de octubreUn informe de Montamat & Asociados compara los precios de surtidor con el costo de importar. La nafta súper está 8 % por debajo, y el Brent cerca de US$ 115 no se trasladó igual al crudo local.Leer nota Las cifras por producto
- Nafta súper: paridad de US$ 1,62 por litro contra un promedio nacional en surtidor de US$ 1,46; 16 centavos de diferencia, alrededor del 10 %.
- Nafta grado 3: US$ 1,67 de paridad frente a US$ 1,64 en las estaciones, una brecha cercana al 2 %.
- Gasoil grado 2: US$ 2,13 de referencia contra US$ 1,59 en el mercado local; 54 centavos de distancia.
- Gasoil grado 3: US$ 2,23 frente a US$ 1,75, una diferencia de 48 centavos que el informe resume en un 21 %.
Los porcentajes requieren una lectura cuidadosa. Que el gasoil grado 2 se ubique un 25 % bajo esa referencia no implica que una suba de esa magnitud alcance para igualarla: con los valores informados, pasar de US$ 1,59 a US$ 2,13 implicaría un aumento de casi 34 %, siempre que la referencia externa no cambie. Es un cálculo aritmético y no un pronóstico de aumentos.
Para el exsecretario de Energía Daniel Montamat, la brecha creció por efecto del esquema de amortiguación o “buffer” aplicado a los precios internos, que suaviza el impacto de las variaciones internacionales. En el caso del gasoil, el informe asocia la mayor distancia con el fuerte encarecimiento del producto en el exterior.
Para el abastecimiento, la diferencia es relevante porque un cargamento importado puede ser difícil de recuperar con la venta en el mercado interno. Aun así, la brecha por sí misma no prueba que vaya a haber faltantes ni anticipa una corrección inmediata, ya que también pesan la producción local, lo que haga falta importar y las decisiones comerciales de las empresas.
Fuente Surtidores




