La Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE) advirtió que podría presentar nuevas solicitudes de ajuste en las tarifas de los combustibles antes de que termine el año, en un contexto de fuerte aumento del gasto de Costa Rica en importaciones. Su presidenta ejecutiva, Karla Montero, mencionó las tensiones en Medio Oriente y los vaivenes del tipo de cambio entre los factores que condicionarán las próximas decisiones.
Según informó Surtidores LATAM, por ahora no hay un aumento confirmado: la funcionaria planteó la posibilidad sin adelantar su magnitud. La refinadora garantizó además el abastecimiento, de modo que la preocupación se centra en el costo de lo que se importa y en su eventual traslado a los precios internos.
Más volumen, mucho más gasto
Las cifras muestran la presión. En los primeros nueve meses de 2026, Costa Rica trajo del exterior 19,85 millones de barriles, apenas un 5,5 % por encima del mismo lapso de 2025. Lo pagado, sin embargo, creció un 44,77 %: pasó de US$ 1.566 millones a US$ 2.267 millones. La distancia entre ambas variaciones refleja el peso de los precios internacionales en un mercado que depende de las compras externas para abastecerse.
LatinoaméricaDiésel en la frontera: por qué Brasil vende el gasoil un 15 % más barato que ParaguayUn especialista paraguayo atribuyó la brecha a la renta petrolera brasileña, que financia la subvención al diésel, y relativizó el riesgo de que los conductores crucen a cargar.Leer nota Los precios en el país los define un mecanismo a cargo de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos, que pondera la referencia internacional, la cotización de la moneda y la carga tributaria. Por eso, explica el medio, mirar solo el crudo no permite prever lo que pagarán los automovilistas: también pesan los productos refinados, lo que cuesta comprarlos y cómo se resuelva cada pedido tarifario.
El impacto va más allá de los hogares, porque el diésel resulta clave para el transporte de mercancías y de pasajeros y para numerosas actividades productivas, y su encarecimiento puede trasladarse a las empresas y, más tarde, a lo que pagan los consumidores. Róger Madrigal, titular del Banco Central costarricense, advirtió sobre ese riesgo: primero subirían los gastos de operar y distribuir, y después los precios de bienes y servicios. En las estaciones, la incidencia dependerá de los márgenes, los volúmenes vendidos y los costos propios de cada negocio.
El debate político
Desde el Partido Liberación Nacional, su secretario general, Miguel Guillén, criticó la postura del Gobierno y pidió medidas en favor de las familias, los pequeños comercios y el sector agroalimentario. Según los números que difundió, la gasolina regular sube un 36 % y el diésel cerca de un 60 % desde que comenzó el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán.
Como ejemplo, Guillén mencionó la ayuda que Brasil otorga para el diésel y el gas de uso doméstico, junto con alivios impositivos transitorios aplicados en otras naciones. Su planteo apunta a amortiguar el golpe sobre los sectores más expuestos, aunque no incluyó un programa con medidas concretas para Costa Rica.
Fuente Surtidores LATAM




