Los estacioneros uruguayos empiezan a notar en sus ventas el avance de los autos eléctricos y reclaman que el Estado deje de favorecerlos con ventajas impositivas. Daniel Añón, secretario de la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (UNVENU), afirmó que en las zonas con mayor presencia de estos vehículos el consumo de combustibles habría bajado un 20 %.
El dirigente hizo esas declaraciones en una entrevista con Surtidores, en la que puso como ejemplo la franja costera de Montevideo que va desde Punta Carretas hacia avenida Italia. Son barrios de mayor poder adquisitivo. El propio medio aclara que el sector todavía no difundió una cifra que mida el fenómeno a escala nacional.
El problema de fondo es estructural. Durante décadas, el negocio de las estaciones se apoyó en que todo vehículo en circulación necesitaba cargar combustible; la electrificación, en cambio, permite que una porción del parque siga recorriendo calles y rutas sin consumir hidrocarburos.
LatinoaméricaUruguay confirma el IMESI a los autos eléctricos desde 2027 y las estaciones miran el impactoEl ministro Gabriel Oddone descartó postergar el nuevo régimen. Los vendedores de nafta advierten que la electromovilidad ya se nota en Montevideo y en la costa.Leer nota El reclamo tributario
Añón propuso que los autos eléctricos tributen el IMESI en condiciones equivalentes a las de los vehículos a nafta y pidió revisar también la patente y el seguro. “Ya pasó la época de dar subsidios”, argumentó. Para UNVENU, un trato desigual puede acelerar la fuga de demanda hacia autos que no cargan combustible.
El portal advierte, sin embargo, que cualquier cambio en esos incentivos debería evaluarse también por su efecto sobre el precio de los eléctricos, sobre las decisiones de compra y sobre los objetivos de política energética.
El empleo, todavía sin números
La otra preocupación del gremio es laboral. Añón alertó que la caída de las ventas podría traducirse en menos trabajadores por estación y contó que se está intentando verificar si esa tendencia ya aparece en los registros del Banco de Previsión Social. Según el análisis de Surtidores, el impacto final sobre los puestos dependerá de la rentabilidad, de los costos operativos y de la capacidad de cada negocio para diversificarse, por lo que esos datos serán decisivos para saber si el cambio ya está en marcha o si es un riesgo que el sector comienza a anticipar.
Consultado sobre cómo influyen la inestabilidad del mercado petrolero mundial y el precio local de la nafta, Añón admitió que esos factores pueden empujar a más consumidores a cambiar de tecnología.
Fuente Surtidores




